LO QUE NUNCA DEBES HACER!
Nunca hacer la limpieza facial con profesionales. Es importante que te hagas una limpieza profunda de la piel varias veces al año, para dejarla libre de puntos negros y darle un aspecto impecable a tu rostro. Además, al menos una vez al día debes hacerte una doble limpieza de la piel, con productos oleosos para eliminar las impurezas liposolubles y jabones especiales. Hay en el mercado productos que cumplen esta doble función.
No usar crema de noche. Durante la noche, tu piel no descansa, sino al contrario, trabaja intensamente para reparar todo lo que se ha desgastado a lo largo del día. Por la noche es más receptiva a los tratamientos, más permeable, los activos penetran y se absorben con más facilidad. Lo ideal es que busques un producto que repare el ADN dañado y ayude a tu piel a producir proteínas y lípidos, y es fundamental aplicarlo con la piel muy limpia.
Usar la misma crema de día y de noche Es diferente la formulación de las cremas de día que las de noche. Las primeras contienen filtros solares, partículas reflectantes de la luz, propiedades hidratantes que mejoran el acabado del maquillaje, mientras que las segundas tratan problemas más específicos como la renovación celular.
Cambiar constantemente de productos Es una creencia muy frecuente entre las mujeres. Aplicarte muchos o distintos principios activos puede llegar a asfixiar tu piel y dilatar tus poros. Debes usar el mismo producto mínimo por dos meses; ésta es la clave para poder ver los efectos inmediatos y a largo plazo de la misma línea de productos.
Exprimir los granos no sE aconseja que exprimamos los granos, porque si no los vaciamos adecuadamente, la infección puede aumentar, haciendo que aparezcan cicatrices que no son fáciles de eliminar. El acné debe tratarse con medicamentos adecuados y las cremas aplicadas sólo en el grano, no en todo el rostro, siguiendo las indicaciones del dermatólogo.
Usar la misma crema para toda la piel No debes usar para todo el rostro el mismo producto hidratante, nutritivo o anti-edad. A partir de los 20 años, el contorno de los ojos y de los labios necesita entre tus cuidados diarios una crema especial para contorno de ojos, para prevenir y tratar los problemas de esa zona. Para las otras partes de tu rostro debes usar otro producto.
Usar cremas sin protección solar: Los dermatólogos nos lo repiten constantemente: el sol perjudica seriamente a la piel. Existe una relación directa entre los excesos del sol, el envejecimiento y el cáncer de piel. El sol que más hace daño y envejece la piel no es el que tomas en la playa un par de veces al año con la protección adecuada, sino el que recibes a diario en la ciudad sin ser consciente de ello. Por eso es recomendable usar todos los días una crema hidratante con filtro solar.
ALIMENTOS MAS RECOMENDADOS PARA UNA PIEL LUMINOSA Y SANA:
Mantener la piel en buen
estado no depende sólo de las cremas que usemos o de factores hereditarios. Su
aspecto obedece directamente a los cuidados que le damos.
Las señales de la piel
son indicios evidentes de lo que le sucede al cuerpo en su totalidad. En la
medicina natural, la piel se considera el tercer pulmón, por la función que
realiza al eliminar las sustancias de desecho del metabolismo y por la respiración
cutánea. La piel se renueva cada 28 días y esa permanente renovación requiere
un aporte continuo de nutrientes esenciales. Un déficit en la dieta, ocasiona
alteraciones en su apariencia. Por tanto, una alimentación que asegure el
aporte correcto de nutrientes contribuye a mantenerla en perfecto estado, a
prevenir o a disminuir las arrugas y a mantener su frescura.
Entre lo que conviene
evitar está la exposición al sol sin protección, el aire acondicionado, el
tabaco, la contaminación ambiental y estilos de vida poco convenientes (mala
alimentación, sedentarismo, estrés emocional…). Por el contrario, una dieta y
un estilo de vida equilibrados serán grandes aliados para que luzca sana. Los
pilares básicos para los cuidados de la piel son una elevada hidratación y una
correcta nutrición de sustancias grasas, vitaminas y minerales. Cumpliendo
estos requisitos la piel ejerce correctamente su función principal que es la
protección.
La
bondad de los productos:
Clara
de huevo: cuando se seca sobre la piel absorbe todas las
secreciones, limpiando profundamente, en especial aquellas pieles grasas.
Yema
de huevo: la yema del huevo es nutritiva y suavizante, sobre
todo para las pieles secas. Es rica en sustancias grasas y fósforo.
Tomate: la
ingesta de tomate es excelente para combatir los puntos negros, y es muy
efectivo para blanquear las manchas provocadas por exposiciones al sol.
Limón: es
un eficaz previsor del acné por su contenido en vitamina C. Es un excelente
astringente y tiene efecto tensor. Puedes tomarlo en jugo o aplicarlo
directamente en granos, espinillas y manchas de la piel.
Pepino: las
rodajas de pepino suavizan la piel y calman la sensación de fatiga.
Miel: deja
la piel suave y aterciopelada. Tiene facultades astringentes y regenerativas.
La puedes aplicar en forma de mascarilla.
La
avena: tiene grandes propiedades humectantes y cualidades
dermocosméticas. Es uno de los principales activos naturales en la hidratación
de la piel. Se puede usar también como mascarilla.
Naranja: el
jugo de naranja en una máscara otorga luminosidad y vida a la piel.
LOS ALIADOS PARA LA PIEL:
- La hidratación, fundamental para la piel, se consigue mediante el
consumo directo de agua, y del agua que ingerimos en frutas y verduras. Esta
también ayuda a eliminar más fácilmente las toxinas.
- La Vitamina A ejerce un papel esencial en la renovación de la
piel y de las mucosas. Está presente en alimentos de origen animal como hígado,
grasas lácteas (queso y mantequilla), yema de huevo y lácteos completos. Abunda
en verduras de hoja verde (brócoli, espinacas…) y de coloración roja,
anaranjada o amarillenta (zanahoria, calabaza…), y en frutas como mango,
papaya, cerezas, melón y melocotón.
-
Vitamina C. Tiene acción antioxidante y brinda
producción de colágeno para mantener la piel tersa y sin arrugas. Está en frutas
y verduras frescas, por ejemplo en pimentón, tomate, lechuga, repollo, kiwi,
cítricos, melón, fresas, moras y en general en todas las frutas tropicales.
-
Vitamina E. Neutraliza la acción dañina de los
radicales libres que aumentan con los rayos solares y que son la causa de las
denominadas “manchas de envejecimiento”. Se encuentra sobre todo en el germen
de trigo, el aceite y las semillas de girasol, almendras, maní, nueces, salvado
de arroz y trigo, y en el aceite de soya.
-
Hierro. Su déficit suele ser la causa de que la piel esté
pálida por la disminución de la hemo-globina. Se encuentra en: vísceras,
carnes, pescados y huevos; levadura de cerveza, frutos secos y desecados,
cereales, legumbres y verduras de hoja verde.




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